
Como obra educativa nos proponemos y comunicamos a la comunidad los rasgos que definen el perfil del estudiante antoniano invitándolos a compartir la experiencia pedagógica-pastoral:
Estudiantes que puedan resignificar la experiencia escolar para llegar a ser hombres y mujeres maduros capaces de caminar, de recorrer el camino de la vida con formación integral.
Partícipes de un enfoque intercultural que fue entramándose en todos los ámbitos de la experiencia escolar: las relaciones entre las personas, la perspectiva de visión sobre el saber humano y las distintas disciplinas, la integración y los derechos de todos.
Celebrantes de la libertad religiosa para testimoniar la propia religión, anunciar y comunicar su enseñanza, organizar actividades solidarias- comunitarias, que permitan transmitir los valores cristianos del buen ciudadano.
Peregrinos de un proyecto curricular abierto a la perspectiva intercultural para orientarse, en la cotidianidad de la vida del aula, en sus fronteras y nuevos territorios en la práctica de la escucha al otro, la práctica del respeto, del diálogo, del valor de la diversidad.
Intérpretes comprometidos con las lecturas de la realidad interpeladas a la luz del evangelio y del carisma de Antonia.